
Laboratorio de creación escénica
Y como no se pudrió... Blancanieves (2016)

Cartel de las funciones en la FaM.
Abril de 2016.
“Seis personas se reúnen para festejar, a manera de homenaje o memorial, el cumpleaños de las niñas y niños que ya no tienen ese derecho (eufemismo para decir que han sido asesinados en las guerras que azotan el país y el globo). Y para ello han decidido representar a quienes quieran acompañarlos, la historia de una Blancanieves que no es la de los cuentos, que se parece más a cualquier niña que ha visto al mundo consumirse por el horror de la guerra y la muerte."
SOBRE EL PROYECTO:
“Lo que los mexicanos de inicios del siglo XXI hemos sido obligados a ver –ya en las calles, en los puentes peatonales, en la televisión o en los periódicos- es, sin duda, uno de los espectáculos más escalofriantes del horrorismo contemporáneo. Los cuerpos abiertos en canal, vueltos pedazos irreconocibles sobre las calles. Los cuerpos extraídos en estado de putrefacción de cientos y cientos de fosas. Los cuerpos arrojados desde camionetas de redilas sobre avenidas transitadas. Los cuerpos chamuscados en piras enormes. Los cuerpos sin manos o sin orejas o sin narices. Los cuerpos invisibles, incapaces ya de reclamar sus maletas en las estaciones de autobuses a donde sí llegan sus pertenencias. Los cuerpos perseguidos; los cuerpos ya sin aire; los cuerpos sin voz. Esto es el horror, en efecto. Esto es la versión actual de un tipo de horror moderno que igual ha enseñado su cara más atróz en Armenia, en Auschwitz, en Kosovo.
(…) Cuando todo enmudece, cuando la gravedad de los hechos rebasa con mucho nuestro entendimiento e incluso nuestra imaginación, entonces está ahí, dispuesto, abierto, tartamudo, herido, balbuceante, el lenguaje del dolor.
De ahí la importancia de dolerse.”
- Cristina Rivera Garza en Dolerse.
El uso de la imagen del cuerpo muerto como medio de difusión masiva de la violencia horrísona ha posicionado la cultura del morbo en el lugar donde antes existía el imaginario del duelo, al mismo tiempo la viralización de dichas imágenes han arrancado del sujeto social su capacidad afectiva convirtiendo al dolor en Trending Topic, es decir, en el mayor espectáculo del poder.
Tomando como punta de lanza el ícono de pureza que representa el personaje Blancanieves y su narrativa, Angélica Lidell escudriña en el horror de la guerra y la muerte para (re)articular el dolor que yace debajo de su obscenidad. Por medio de un sencillo dispositivo escénico activado por seis actores y actrices, esta pieza intenta dar cuerpo a quien ya no lo tiene –por desaparición o muerte-, no ya desde la exaltación de la violencia sino desde el cuidado y la poesía con el fin de contrarrestar la parálisis que causa el horror ante la guerra y sus efectos.
CRÉDITOS GENERALES:
Dirección de escena:
Bruno Ruiz*.
Texto:
Angélica Lidell
Músicos/Actores:
Ana Elia Ramírez Uriostegui, Joyce de los Santos,
Monique LopSau, Zianya Calzada Rodríguez,
Itzcoatl Beltrán y Ulises de la Cruz.
Espacio, iluminación y asesoría en vestuario: María María.
Asistente de dirección y coreografía: Paola Castillo.
Producción: RED de Teatro Universitario,
Facultad de Música y Teatro Desde la Grieta
Fotografía: Julia Con, Selene López y Paola Castillo
Duración aproximada: 60 min.
* Becario del programa Jóvenes Creadores 2016-2017 del FONCA.
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