
Laboratorio de creación escénica
Colaboraciones
Y COMO NO SE PUDRIÓ... BLANCANIEVES (2016)
Dirección: Bruno Ruiz
Texto: Angélica Lidell
Músicos/Actores: Ana Elia Ramírez Uriostegui, Joyce de los Santos, Monique LopSau, Zianya Calzada Rodríguez, Izcoatl Beltrán Y Ulises de la Crúz.
“Seis personas se reúnen para festejar, a manera de homenaje o memorial, el cumpleaños de las niñas y niños que ya no tienen ese derecho (eufemismo para decir que han sido asesinados en las guerras que azotan el país y el globo). Y para ello han decidido representar a quienes quieran acompañarlos, la historia de una Blancanieves que no es la de los cuentos, que se parece más a cualquier niña que ha visto al mundo consumirse por el horror de la guerra y la muerte."
EN LA RUINA DE LOS NÁUFRGOS (2016-2018)
Dirección: Bruno Ruiz
Texto: Francisco de León y Bruno Ruiz
Rememorantes/Actores: Daniela Bustamante, Paola Castillo, Dulce Mariel y Jorge Rojas
“Una noche nos fuimos a dormir pensando que el mundo estaría ahí al despertar, que todo lo que habíamos construido florecería al día siguiente bajo la sombra protectora de la modernidad y el progreso. ¿Por qué, entonces, nos levantamos de la cama sólo para descubrir que la vida misma se ha puesto a trabajar, que salir al mundo es volcar el cuerpo en la lógica de la producción y el olvido, en el mantenimiento de una deuda infinita que jamás pedimos? ¿Por qué el futuro se siente ahora tan opaco, tan ciego y tan mudo? ¿Acaso no somos otra cosa sino los escombros de nuestros propios fracasos, las ruinas silentes de las utopías del mundo?
Quizás es necesario volver a dormir.”
EL MUNDO QUE DESAPARECIÓ DE LOS CUERPOS (2017-2019)
Dirección: Bruno Ruiz
Texto: Ingrid Bravo, Francisco de León y Bruno Ruiz
Performers: Priscila Imaz, Zezé Figueroa Ramos, Dulce Mariel y Jorge Rojas
En 1984 salió al mercado el primer teléfono celular. Más de treinta años después, en un mundo en el cual las pantallas se han vuelto superficies de mediación en el paisaje cotidiano, los dispositivos móviles han vuelto transformado por completo nuestras formas de comunicación, al tiempo que han condicionado la manera en que producimos e interpretamos el mundo. Esto nos habla, no sólo de las mutaciones del cuerpo en la era digital, sino del devenir del sujeto en un mundo en el cual todas las formas de interacción social y afectiva –incluso la muerte- están siendo sustituidas por su simulacro.
Proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes
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